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Kigurumi: ¿qué es exactamente y cómo elegirlo bien?
Origen japonés, diferencia con el pelele, tejido, cierre, talla: todo lo que tienes que saber antes de elegir tu kigurumi de adulto.
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Un kigurumi es un pijama de una pieza con capucha que te convierte en un animal o en un personaje: un tiburón, una jirafa, un mono, un monstruo. La palabra viene del japonés y designa, literalmente, un peluche que se lleva puesto. Para elegirlo bien, cuentan cuatro criterios: el modelo, el tejido, el cierre y la talla.
¿De dónde viene el kigurumi?
La palabra une dos términos japoneses: kiru (llevar puesta una prenda) y nuigurumi (el peluche). Al principio designaba los disfraces de mascota que se llevaban en eventos. Por extensión, pasó a aplicarse a los pijamas de una pieza de polar con capucha de animal, que se han hecho populares mucho más allá de Japón.
En español también se oye «onesie» (la palabra inglesa para el pijama de una pieza), «pijama de una pieza», «pijama mono» o «pelele de adulto». Las palabras se solapan, pero no del todo.
Kigurumi, pelele, pijama monstruo: las diferencias
- El pelele es ante todo ropa de dormir: una pieza, a menudo cerrada en los pies, más bien ceñida.
- El kigurumi es un pijama-disfraz: capucha con cara de animal, orejas, cola o aleta, corte holgado, normalmente sin pies. Duermes con él, remoloneas con él, vas de fiesta con él.
- El pijama monstruo es una variante del kigurumi, con una capucha con cuernos y grandes ojos bordados en lugar de un animal real.
Para comparar con más detalle la comodidad y el calor, échale un vistazo a nuestro artículo ¿pelele o pijama monstruo para el invierno?.
Criterio 1: el modelo, o la personalidad
Es la elección más divertida, y cuenta: un kigurumi se lleva por el gusto del efecto. Algunas ideas según el uso:
- Para el sofá y las noches de tele: un animal tierno y sobrio, como la jirafa o el mono.
- Para hacer reír: una capucha que «se traga» la cabeza, como la del tiburón, que forma unas fauces con dientes de tela.
- Para una fiesta temática o un disfraz exprés: un modelo muy gráfico, que se reconozca a primera vista. Nuestro artículo sobre el disfraz de última hora le saca todo el partido.
Criterio 2: el tejido
La mayoría de los kigurumis son de franela polar, con tacto de peluche. Hay dos cosas en las que fijarse:
- El grosor. Una franela de grosor medio se lleva todo el año en casa; un polar grueso está pensado para el invierno y las casas frescas.
- El tacto directamente sobre la piel. Un kigurumi se suele llevar encima de una simple camiseta: el tejido también tiene que ser suave por dentro.
Nuestra comparativa de tejidos de pijama de invierno explica las diferencias entre franela, polar y algodón.
Criterio 3: el cierre
Es el detalle que se olvida y del que luego te arrepientes.
- Los botones de presión en toda la parte delantera permiten abrir el pijama de par en par para ponértelo. Es el caso del Kigurumi Mono o del Kigurumi Jirafa.
- La cremallera se cierra más rápido, y algunos modelos añaden una abertura en la parte baja muy práctica para ir al baño sin quitártelo todo.
En los dos casos, comprueba que el cierre baje lo suficiente para ponerte el pijama sin contorsiones.
Criterio 4: la talla
Un kigurumi se elige según la estatura, en centímetros, y no según tu talla de vaqueros o de camiseta. Mídete de pie, descalzo, con la espalda contra la pared, y compara con la guía de tallas del modelo elegido, porque puede variar de un modelo a otro.
El corte es holgado a propósito: si estás entre dos tallas, coge la más grande. Un pijama demasiado justo tira de los hombros al levantar los brazos y sube en la entrepierna. Lo explicamos todo en nuestra guía para elegir la talla de tu pijama de una pieza de adulto.
¿Y para los niños?
Los kigurumis también existen en tallas infantiles, y ahí es donde el efecto «familia» suele funcionar mejor. Algunos reflejos:
- una talla justa, sin perneras ni mangas que arrastren y hagan tropezar en las escaleras;
- lejos de las llamas: como cualquier tejido sintético, el polar se mantiene a distancia de velas, chimeneas y estufas;
- un adulto cerca para ponérselo, para los cierres y para las capuchas;
- las piezas pequeñas bajo control: pompones, botones de presión, elementos cosidos. Revísalos con regularidad y deja cualquier pieza que se suelte fuera del alcance de los menores de 3 años.
Para vestir a toda la tribu, mira también nuestra guía de pijamas a juego en familia para Navidad.
Cuidarlo bien
Lavadora a 30 °C, programa delicado, pijama del revés y cierre cerrado, y luego secado al aire. La secadora y el exceso de suavizante aplastan la franela y le hacen perder su tacto de peluche. Tienes todos los detalles en nuestra guía para lavar un pijama polar.
En resumen
Un kigurumi es un peluche que se lleva puesto: elige el modelo que te haga sonreír, una franela suave adecuada a la estación, un cierre práctico y una talla basada en los centímetros, una más grande si tienes dudas. Para ver todos los modelos, date una vuelta por la tienda.
Foto de portada: Sarah J. / Unsplash
